La lectura es una de las destrezas básicas para el desarrollo personal y social del individuo. Lectura y escritura son procesos intelectuales complejos y complementarios, que posibilitan el desarrollo de las competencias necesarias para la adquisición de los aprendizajes. Ambas son consideradas elementos prioritarios en la formación del alumnado y ejes transversales e inseparables a todas las áreas. Desde esta perspectiva, las actuaciones sobre la competencia lectora y el hábito lector han de ser entendidas como propuestas contextualizadas a los planteamientos didácticos y metodológicos del proceso de enseñanza-aprendizaje de ambas destrezas. El hábito lector favorece la competencia comunicativa, lectora y escritora, reforzando las destrezas básicas para el desarrollo de las habilidades lingüísticas orales. El carácter motivador de la literatura como recurso para compartir emociones o expresar las propias convierte a la lectura en una herramienta muy útil para el desarrollo progresivo y perfeccionamiento de la expresión oral.
El Proyecto Lingüístico de Centro (PLC) debe constituir un instrumento de planificación que favorezca la integración curricular de todas las lenguas, así como  el desarrollo de la competencia en comunicación lingüística. Lo fundamental es que este recurso de orientación didáctica en la elaboración y aplicación de las programaciones didácticas sirva al docente para la reflexión, a lo largo de todo el proceso (elaboración-puesta en práctica- evaluación), y la asunción de nuevas alternativas en la práctica docente.
La integración curricular de todas las lenguas está directamente relacionada con el fomento de la lectura y con el desarrollo de la competencia en comunicación oral, por ello el PLC debe estar en consonancia con el resto de planes educativos del centro, apoyarse en todas las iniciativas lingüísticas de  todas las áreas, en todos los departamentos, así como responder en los distintos contextos escolares. El PLC pretende ser un eje de actuación didáctica en el aprendizaje de las lenguas, dando un carácter global e integrador a la formación del alumno en del desarrollo de la competencia en comunicación lingüística y aunando criterios en los procesos didácticos de un mismo centro.

La adquisición y desarrollo de las habilidades lingüísticas constituyen un factor fundamental en los aprendizajes lecto-escritores y, como consecuencia, en el desarrollo de la competencia comunicativa oral y escrita, así como en la competencia de aprender a aprender. El dominio de la lengua hablada es fundamental en todo aprendizaje, especialmente en la lectura y escritura,  es por ello importante contemplar en nuestras programaciones, de forma ordenada y sistemática, actividades destinadas a la mejora de la expresión oral. Del mismo modo, es necesario potenciar los aprendizajes básicos para adquirir una competencia adecuada en comunicación oral, tales como saber hablar, saber escuchar, dialogar, exponer, argumentar... es decir,  saber controlar y autogestionar los procesos de expresión y comprensión como medio para desenvolverse en la vida escolar y posteriormente en la profesional.
El aprendizaje y desarrollo de las competencias orales (comprensión oral, expresión oral, interacción oral) implica una dedicación específica con estrategias, recursos y propuestas de actividades que requieren de la organización, registro y evaluación sistemática de las mismas. Con el fin de llevar a cabo un aprendizaje globalizado e integrador, es necesario programar actuaciones didácticas que desarrollen habilidades orales basadas en criterios significativos y con metodologías activas que de forma natural favorezcan los distintos usos del lenguaje oral, incluyendo el enfoque sociolingüístico y cultural del alumno.

El PLAN  LECTOR es parte ya integrada del proceso pedagógico en todas las etapas. El Plan Lector es un objetivo común en todas las áreas del currículo y afecta a todo el profesorado y alumnado del centro (extendiendo incluso sus planteamientos en el conjunto de toda la comunidad educativa) con el objetivo de garantizar el desarrollo de la capacidad lectora para que el alumnado sea capaz de comprender lo que lee y de expresarlo, tanto de forma oral como escrita. Resulta primordial incluir en todos los planes y programas de centro la implicación de la competencia lectora, así como  las decisiones tomadas y las estrategias debidamente explicitadas que permitan su desarrollo. Para más información se puede consultar el documento en el siguiente documento:

Descargar el texto completo