Escuelas para la democracia. Cultura, organización y dirección de instituciones educativas.

 

Coord. Miguel Ángel Santos Guerra (2005).
Autores: Serafín Antúnez Marcos, María Teresa González González, Xesús R. Jares, Miguel López Castro, Julián López Yánez, Emilia Moreno Sánchez, Marita Sanchez Moreno, José Luis San Fabián Maroto, Miguel Ángel Santos Guerra, Xurso Torres Santolomé, Manuel Zafra Jiménez. 292 pág.

 

Consejería de Educación de Cantabria. ISBN: 84-95302-26-8.

Recoge la actividad llevada a cabo en el seminario del mismo nombre, que patrocinó la Consejería de Educación de Cantabria, dentro del programa de cursos que la UIMP desarrolló en Santander en el verano de 2004.

Se trata, por tanto, de un libro que es fruto de la clara apuesta que la administración educativa de la Comunidad de Cantabria ha hecho por apoyar acciones formativas de relevancia académica y profesional. Este libro es, pues, una contribución relevante a la formación permanente del profesorado ya que recoge voces prestigiosas y autorizadas en el mundo de la educación, bajo la dirección de una de las figuras más entusiastas del panorama educativo español, como es el profesor Miguel Ángel Santos Guerra.

La formación permanente del profesorado es uno de los ámbitos más importantes que integran el modelo educativo que, con ánimo y decisión, estamos desarrollando en Cantabria, convencidos de que es un recurso primordial para poder garantizar una educación de calidad para todas las personas. Nuestro modelo educativo cree firmemente que un sistema educativo no es de calidad si no garantiza una buena educación básica a todos quienes están en la edad obligatoria escolar.

Ello nos lleva a sustentarnos a dos pilares fundamentales; por un lado, una atención a la diversidad que incluye y trata adecuadamente a todos y cada uno de los alumnos y alumnas; por otro, una organización del centro escolar que permita y facilite un funcionamiento coherente con la atención inclusiva de calidad que se pretende.

Estamos convencidos de que en el momento actual, la formación permanente no debe girar tanto en torno a la actualización científica y didáctica como alrededor del tipo de cuestiones señaladas. Si estas no están presentes en la institución escolar, con significatividad y autenticidad, hablar de calidad será terminología hueca. La formación sobre estos aspectos y el tratamiento de los mismos en la práctica del aula y del centro es lo que, hoy por hoy, va a permitir distinguir los peores de los mejores profesionales, los centros valiosos de los que lo son menos.

Así, pues, queda justificada nuestra apuesta por este tipo de contenidos formativos; en este caso concreto, sobre la organización y dirección de una escuela democrática, más inclusiva y formativa; al servicio, en definitiva, de una educación mejor.


 

Escuelas para la democracia. Cultura, organización y dirección de instituciones educativas

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