Estudio del clima escolar y la convivencia en los centros educativos de Cantabria.

 

Director del estudio: José Luis González García. (2006). Equipo de trabajo: Elena Canales Morales, María José Cabello Catena, Mónica Miguel Ríos, Caridad Conde García, Fernando Delgado Lasa, Pablo Lobo Paredes. 238 pág. Consejería de Educación de Cantabria.

La Consejería de Educación es consciente de la importancia  que  un adecuado clima escolar tiene en el desarrollo positivo de la vida de los centros docentes de nuestra región, en la mejora de los procesos de enseñanza-aprendizaje y en las relaciones interpersonales que se desarrollan en los mismos.


Los centros educativos, entendidos, como organizaciones que enseñan y aprenden constantemente con la práctica de la convivencia y la gestión constructiva del conflicto.
En este sentido, asumimos que la existencia del conflicto es algo inherente a la condición humana, de tal modo que no podemos entender por convivencia pacífica la ausencia total del mismo, sino su resolución constructiva y no violenta.

La comunidad educativa debe, pues, concebir la buena convivencia escolar como un proceso, creativo y respetuoso con todos/as de resolución de los conflictos, tanto previniendo su aparición como evitando su aumento cuando se haya producido.

Pero bien es cierto,  que existe la percepción generalizada de que en los últimos años se ha producido un incremento notable de los problemas de convivencia en los centros educativos y, que dentro del entorno escolar se originan interacciones interpersonales muy diversas que dificultan el normal desarrollo de los procesos de enseñanza-aprendizaje.

De entre todas ellas, son los problemas de indisciplina, conocidos genéricamente como “disrupción en las aulas”, los que más preocupan al profesorado  y a la comunidad educativa en su conjunto, como queda reflejado en el estudio que aquí se presenta.

Un fenómeno que, como se señalaba recientemente en las conclusiones del Congreso “La disrupción en las aulas: problemas y soluciones” (MEC, marzo 2006): “está muy relacionada con el fracaso escolar y, en consecuencia, su tratamiento debe abordarse desde los mismos ámbitos: el currículo, la organización escolar, las interacciones personales y el estilo docente”.

Por estas razones, la Consejería de Educación ha llevado a cabo el estudio que aquí presentamos; haciéndose eco además,  de la importancia social de esta problemática y respondiendo a la demanda realizada por la comunidad educativa de Cantabria.

El  Estudio del clima escolar y la convivencia en los centros educativos de Cantabria, uno de los más completos de los hasta ahora realizados en nuestro país,  viene a demostrar desde una óptica serena y contrastada que la convivencia en nuestros centros educativos es buena y la vida escolar se desarrolla, en general, con un bajo nivel de conflicto. Por lo que esperamos que sirva para aquilatar conceptos, aclarar ideas y sobre todo para mostrar, de la manera más fiable posible, la realidad de esta problemática en nuestros centros, lejos de posiciones alarmistas pero con la preocupación propia de la importancia que tiene.

Su objetivo principal es estudiar la frecuencia y los tipos de conflictos que se producen en nuestros centros pero, también, evaluar el clima de convivencia en las aulas, la percepción y coherencia de las normas disciplinarias y la existencia y funcionamiento de las medidas de prevención y actuación frente a los comportamientos conflictivos.

No obstante,  la Consejería de Educación  consciente de que en algunos casos puntuales, estas situaciones pueda generar en las personas que las padecen estados psicológicos estresantes ha puesto en marcha  una serie de actuaciones (Observatorio para la Convivencia Escolar en Cantabria. Unidad de Convivencia, Protocolo de Actuación en casos de maltrato escolar, línea específica sobre educación en valores y convivencia dentro del Plan Regional de Formación del Profesorado, Equipo Sectorial sobre Convivencia Escolar dentro del Servicio de Inspección Educativa…); que aborden el problema de las conductas disruptivas y los comportamientos conflictivos desde una óptica global;  que detecten de manera eficaz el problema, proponga su solución de forma rápida, consensuada y confidencial y dote a los centros de las herramientas necesarias para poder llevar a cabo con éxito todo el proceso de actuación cuando sea necesario.

En este contexto , la Consejería de Educación propone a la sociedad de Cantabria en general y a la  comunidad educativa en particular, el Plan de Convivencia en los centros educativos de Cantabria, del que este estudio forma parte; con el que se pretende, siendo siempre respetuosos con  la singularidad de cada centro educativo y con el principio de autonomía,  ayudar a superar el conflicto en nuestros centros como elemento negativo, para transformarlo en algo enriquecedor y que sirva a nuestros alumnos/as como un componente más de su formación integral como ciudadanos/as que deben desarrollar su vida dentro de una sociedad democrática.

Por tanto, familias, profesorado, medios de comunicación, instituciones con proyección social en el ámbito de la infancia y la adolescencia y la Administración Educativa, tenemos el deber de coordinarnos, y trabajar en común en torno a la solución de esta problemática.

La sociedad en general y las familias, en particular deben apoyar a los centros y al profesorado en esta tarea; más cuando en la actualidad se les exigen unas responsabilidades que en otros tiempos quedaban dentro del ámbito familiar o social, sin que ello vaya acompañado, el algunas ocasiones, de un compromiso de las familias y la sociedad con la escuela.

De este modo, el papel educador del profesorado debe sentirse reforzado, dentro de continuidad educativa que significan los centros, las familias y las sociedad.

Aprender a vivir juntos, aprender a convivir con los demás, además de constituir una finalidad esencial de la educación, representa uno de los principales retos para los sistemas educativos actuales. Son muchas las razones que hacen que este aprendizaje se considere no sólo valioso en sí mismo, sino imprescindible para la construcción de una sociedad más democrática, más solidaria, más cohesionada y más pacífica.



 

Estudio del clima escolar y la convivencia en los centros educativos de Cantabria

Anexo 1

Anexo 2