Previamente habían recibido información muy ilustrada mediante la ponencia “Gestión en el comercio marítimo” que dictó, en el Salón de Actos del Centro, Manuel Trueba Salas, directivo de la empresa consignataria Cantabriasil.

decroly puerto

La coordinadora del departamento de Administración y Gestión de Decroly, Ana Cabello, organizó estas actividades para los estudiantes de los ciclos formativos de Administración y Finanzas (AyF), Asistencia a la Dirección (ADIR) y Gestión de Ventas y Espacios Comerciales (GVEC). Las tareas realizadas se encuentran recogidas en la programación general anual (PGA) del centro para complementar procesos de aprendizaje del alumnado conducentes a la adquisición y fortalecimiento de competencias educativas, profesionales y transversales.

El objetivo de este taller era dar a conocer a los estudiantes de Grado Superior el entramado empresarial que gira en torno a la actividad industrial en el puerto, un área integrada en la ciudad en donde se generan muchos puestos de trabajo. Se da la circunstancia, en opinión de los participantes, que el dinamismo económico de esta zona resulta ajena, por poco conocido, a la ciudadanía de Santander y Cantabria. Todos los escolares han valorado muy positivamente esta doble actuación porque les ha permitido conocer diferentes salidas ocupacionales que encajan perfectamente con sus perfiles profesionales.
 
El workshop comenzó en Decroly con una conferencia dictada por Manuel Trueba Salas de la consignataria Cantabriasil a la que asistieron, junto a los jóvenes precitados, una representación del equipo de profesores. Trueba es una persona con más de 20 años de experiencia en el sector que ha sido, también, profesor de Universidad. Su colaboración con Decroly en este evento aporta un considerable valor añadido de carácter pedagógico y profesional, dada su experiencia en ambos contextos, el educativo y el empresarial. La ponencia versó sobre las operaciones y gestiones que se realizan diariamente en el puerto de Santander.
Al término de la conferencia de Manuel Trueba, el alumnado mostró su sorpresa por la ingente cantidad de aspectos burocráticos que genera la actividad portuaria. No pasó desapercibido, tampoco, el elevado coste de cada una de las operaciones mercantiles, particularmente el derivado del tiempo de permanencia de los buques en el muelle.
Finalizada la presentación, y el posterior coloquio del ponente con los estudiantes y con su profesorado, un autobús trasladó a todo el grupo hasta las inmediaciones del puerto. Allí tuvo lugar una visita guiada a cargo de Guillermo Ortiz, empleado de la Autoridad Portuaria.
 
El recorrido comenzó en el embarcadero de pasajeros. A continuación, la expedición de Decroly continuó por los distintos muelles, destacando su estancia en toda la zona donde se encuentran almacenados los coches para ser despachados posteriormente. Durante el trayecto, alumnos y profesores disfrutaron de un día magnífico en el centro de la ciudad, además de poder ver in situ los trabajos que se estaban efectuando en dos buques amarrados ese día en el muelle. También, pudieron presenciar en vivo y en directo las tareas de carga y descarga de varios trenes.
La visita a las dependencias portuarias se completó con una parada en la Lonja. Allí, Ortiz explicó a los futuros titulados superiores cómo se clasifica la mercancía que llega en los barcos pesqueros y cómo, posteriormente, se saca a subasta.
 
El doble programa de esta jornada ha facilitado una experiencia formativa al alumnado muy notable en el ámbito profesional, emocional y social. No en vano, tanto la conferencia de Manuel Trueba Salas como la visita guiada conducida por Guillermo Ortiz han contribuido al refuerzo de habilidades, actitudes y valores de los estudiantes altamente demandados en entornos personales, familiares, educativos y empresariales.
En el terreno de las habilidades, la jornada ha impulsado capacidades relacionadas con la escucha activa, la comunicación oral, el análisis y evaluación de datos, la cultura de la calidad, el trabajo en equipo  y con la toma de decisiones, entre otras.
Las actitudes y los valores han salido fortalecidos con esta actividad complementaria. Gracias a la inspiración y estímulo que ambas tareas han producido en los jóvenes decrolianos, ha sido posible su acercamiento a la cultura del trabajo, al espíritu de superación personal, a la responsabilidad y a la visión de las relaciones comerciales internacionales. Todo ello en un escenario cambiante que augura un enorme desafío ante un próximo futuro incierto y poco predecible.